diciembre - enero 2002 Si Se Puede Enlazar la Conservación y el Turismo en Seis Parques de Importancia Global...Saberemos como Se HizoUn experimento de conservación y turismo, ambicioso e innovador, se está llevando a cabo en seis sitios Patrimonio Mundial de la Humanidad alrededor del mundo: dos en México, dos en Indonesia, uno en Guatemala y uno en Honduras. El Centro RARE para la Conservación Tropical, una organización ambiental de los EEUU, se ha asociado con el Programa Ambiental de las Naciones Unidas y el Centro del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés), la Fundación de las Naciones Unidas, además de un equipo de colaboradores de cada uno de los sitios, con el fin de tratar de asegurar que el turismo beneficiará tanto a la gente que vive fuera de cada uno de los parques, como a la biodiversidad que se encuentra dentro de ellos. La UNESCO es la organización que designa los Sitios Patrimonio Mundial, basándose en su "sobresaliente valor universal". Actualmente hay 721 sitios en 124 países.
Los objetivos de este proyecto, de cuatro años de duración, son de largo alcance pero muy directos: aumentar los ingresos generados por el turismo en cada uno de los sitios; aumentar la conciencia local; ayudar a los administradores locales a desarrollar estrategias de mercadeo; y brindar incentivos económicos locales para la conservación. Estos objectivos son retos bastante arduos, pero el proyecto, llamado "Vinculando la Conservación de la Biodiversidad y el Turismo Sustentable en Sitios de Patrimonio Mundial", tiene ambiciones aún más intrépidas. Los directores del proyecto están involucrando a las personas interesadas, tantas como sea posible, realmente escuchando sus comentarios e incorporandolos en el plan de trabajo, escrutando y documentando el progreso y los retrasos, y usarán las lecciones aprendidas para cambiar la dirección y el manejo del proyecto, si es necesario. Con un total de US$2,5 millones de la Fundación de las Naciones Unidas, el Fondo para Asociados Internacionales de las Naciones Unidas y la Corporación Aveda, el personal del proyecto está siguiendo un proceso muy deliberado, que a veces es un gran reto y que se llama "manejo adaptativo". Maureen Cunningham, quien dirige el proyecto para el Centro RARE, explica que el manejo adaptativo implica una investigación profunda de cada sitio, seguido por visitas de establecimiento. El personal visita y explica los objetivos del proyecto a la mayor cantidad de personas claves de cada sitio que sea posible, incluyendo a los oficiales del gobiernos, los grupos conservacionistas locales y los líderes comunitarios. Estas personas claves luego son invitadas a participar en un "taller visionario", donde todas juntas identifican las amenazas principales para las áreas protegidas y discuten que se puede hacer para disminuir cada una de esas amenazas. A partir de esta reunión, el Centro RARE elabora un modelo del proyecto, difiniendo las amenazas y los factores sociales y económicos que contribuyen a ellos. Luego esta hipotesis se prueba en el campo. Claudia Virgen, directora nacional del Centro RARE de México, recientemente terminó una prueba de campo de un modelo de trabajo para la Reserva de la Biósfera de Sian Ka´an, que tiene 526,000 ha. de bosques, lagunas, humedales y manglares, y se encuentra en el estado de Quintana Roo, al sur de Cancún. Ella habló con mucha gente involucrada en el manejo de la reserva y con otros cuyas vidas y medios de subsistencia dependen de Sian Ka'an, para constatar que las amenazas y las estrategias de respuesta delineadas durante el taller visionario eran realmente correctas y prácticas. Esta retroalimentación la ayudó a moldear un plan de trabajo, que Virgen envió a cada una de las personas que participaron en el primer taller. Ahora está ocupada incorporando los comentarios de cada persona a un plan de acción final, de manera de enlazar efectivamente el turismo, la conservación y los beneficios comunitarios en Sian Ka´an. Virgen piensa que el proceso, complejo y extenso, valerá la pena. Explica que "lo que es importante en este proyecto es que le demos a cada uno la oportunidad para entender el punto de vista del otro y sus intereses específicos, que en un principio pueden parecer muy diferentes. Pero luego de discutirlos, uno se da cuenta de que en realidad son bastante similares. Ahora la gente no ve la iniciativa como otro proyecto más en el que le piden sugerencias a la gente pero que luego no los toman en consideración, sino como uno en el que realmente queremos aprender de ellos, y entender que es lo que ha funcionado y que no". Alfredo Arellano, director de Sian Ka'an por la Comisión Nacional de Areas Naturales Protegidas de México, cree que todas las reuniones y discusiones han ayudado a coordinar mejor las diferentes organizaciones involucradas en el manejo y protección de la reserva. El cree que el personal del proyecto "Vinculando la Conservación de la Biodiversidad y el Turismo Sustentable en Sitios de Patrimonio Mundial" ha ayudado a negociar acuerdos y conciliaciones entre los diferentes interesados, que no siempre ven con buenos ojos lo que se puede o no se puede hacer en Sian Ka´an. El comenta que "la comunidad a veces nos ve como aliados pero otras veces nos ve como oponentes porque establecemos algunas restricciones con las que ellos no están de acuerdo. Todas las discusiones que hemos tenido hacen que no sientan que hay una imposición de los programas por parte de la autoridad, eso permite que la gente conozca todo el proceso y participe más." El proyecto está usando el método del manejo adaptativo en otros cinco sitios de Patrimonio Mundial: la Reserva de la Biósfera El Vizcaíno, en México, los Parques Nacionales Komodo y Ujung Kulon en Indonesia, la Reserva de la Biósfera Río Plátano en Honduras, y el Parque Nacional Tikal en Guatemala. Cunningham, del Centro RARE, indica que, usualmene, la mayoría de los grupos de conservación, no dedican tanto tiempo a identificar interesados, o a tratar de determinar tantas respuestas antes del primer día en que comienza el proyecto. Reconoce que a veces ella cuestionó si el manejo adaptativo realmente valía la pena, pero ahora concluyó que el proceso "le da validez al proyecto". A veces es frustrante estar ajustando continuamente y remendando el plan de trabajo; pero agrega que, eso es parte del proceso de manejo adaptativo. Al final, una tiene un curso de acción que es práctico y efectivo. Como parte de la fase de diseño del proyecto, el personal ha identificado maneras específicas en las que podrán monitorear el impacto del mismo y evaluar si están cumpliendo sus objetivos de conservación. Las evaluaciones están unidas a las amenazas a la biodiversidad predeterminadas para cada sitio. Cunningham indica que, por ejemplo, dos de las amenazas que identificaron los participantes del Parque Nacional Tikal, en el norte de Guatemala, son: la caza furtiva y la recolección ilegal de plantas. Una manera de desanimar este agotamiento de los recursos naturales del parque es ofrecer a los cazadores y recolectores furtivos, una fuente de ingresos alternativa, a través de capacitación para que sean guías naturalistas y proveedores de otros servicios ecoturísticos. "Uno de los indicadores de nuestro proyecto", ella señala, "será determinar si luego del entrenamiento ellos regresan al parque a cazar y a recolectar plantas". Pocos proyectos de conservación invierten en este tipo de evaluación de seguimiento, pero es vital para el proceso de manejo adaptativo, promovido por la Fundación para el Exito (FOS), una organización sin fines de lucro fundada y manejada por Richard Margoluis y Nick Salafsky. FOS, que trabaja de manera cercana con el equipo de "Vinculando la Conservación de la Biodiversidad y el Turismo Sustentable en Sitios de Patrimonio Mundial", tiene la intención de mejorar el éxito de la conservación ayudando a que las organizaciones desarrollen y comuniquen conocimientos probados sobre lo que funciona, lo que no funciona y el porqué. Margoluis enfatiza que el manejo adaptativo no es una cuestión de prueba y error; sino que "es una metología para identificar las mejores estrategias para cumplir con sus metas y aprender sobre cuales condiciones funcionan. En esa forma, el director de un proyecto no sólo puede mejorar, sino que además puede documentar los importantes resultados y permitir que otras personas aprendan de su experiencia". El proyecto está usando el procedimiento del "portafolio de aprendizaje" de FOS para compartir experiencias con el personal en cada uno de los seis sitios. Margoluis explica: "Usando los portafolios de aprendizaje, el Centro RARE podrá ver a través de la gama de proyectos en cada sitio y ver cuan exitosa ha sido cada una de las herramientas -- como educación ambiental y ecoturismo - para llegar a sus objetivos de conservación. Esta información ayudará a los administradores en el portafolio de aprendizaje a aumentar las posibilidades de éxito. En otras palabras, podrán decir que, de acuerdo con la experiencia de los otros miembros del portafolio de aprendizaje, sabemos que podemos aumentar las posibilidades de tener éxito si usamos esta herramienta específica bajo condiciones particulares." Todo puede sonar un poco abstracto, pero con la asistencia de la Fundación para el Éxito, el programa Vinculando la Conservación de la Biodiversidad y el Turismo Sustentable en Sitios de Patrimonio Mundial quizás pueda demostrar como un proceso deliberado -- aunque flexible -- puede dar como resultado un éxito de conservación que pueda ser medido, y así corregir una falla que Margoluis ha visto durante sus muchos años de trabajar en conservación de la biodiversidad. Dice que los conservacionistas han hecho un buen trabajo en identificar porque la conservación es importante, cuales son los hábitats que están en peligro, y que áreas geográficas necesitan protección de la biodiversidad con mayor urgencia. Pero añade, "Nosotros en este campo no hemos sido tan buenos en definir y medir el éxito en la conservación, identificar los principios concretos para el manejo de proyectos y determinar el conocimiento y las habilidades básicas necesarias para hacer que la conservación suceda. Creemos que estás tres son las 'bases para el éxito' en la conservación". Contactos: Maureen Cunningham Claudia Virgen Alfredo Arellano Lea más sobre este proyecto en el Eco-Index: |