Ambien-Tema - Noviembre 2008 - Los conservacionistas corren para conservar los hábitats de las aves en Colombia

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Noviembre 2008

Los conservacionistas corren para conservar los hábitats de las aves en Colombia

Por David Dudenhoefer

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Debido a que Colombia cuenta con la mayor diversidad de aves del mundo y tiene 45 millones de ciudadanos que ejercen presión sobre sus recursos naturales, la nación suramericana es una prioridad para los ambientalistas. Pero la presencia de grupos armados en el interior del país, por muchos años ha presentado desafíos para el trabajo de conservación o la investigación de campo. Sin embargo, para los biólogos colombianos como Alonso Quevedo, la mayor preocupación no es qué le podría pasar a él cuando está en los bosques, sino qué está ocurriendo en los bosques en sí.

"Nuestro mayor reto es la deforestación", dice Quevedo, director de conservación de la ONG colombiana Fundación ProAves. Durante sus 15 años de trabajo de campo, Quevedo ha observado de primera mano la continua deforestación de la región andina de Colombia -- hogar de cerca de 31 millones de personas y la mayoría de las especies endémicas de flora y fauna del país. Cree que cerca del 80% de los bosques andinos de Colombia ya han sido destruidos y ha notado un aumento en la deforestación en años recientes, por lo que culpa a los mercados fuertes para el etanol y la carne de res.

Hombre y Ave -- © Fundación ProAves - www.proaves.org

La destrucción amenaza muchas de las 1.879 especies de aves de Colombia, incluyendo algunas de las 192 especies migratorias que pasan parte del año allí. Por lo tanto, la Fundación ProAves está trabajando para proteger los ecosistemas amenazados a nivel nacional y en educar a los residentes locales acerca de la importancia de la conservación de las aves.

Con el apoyo de la Ley de Conservación de Aves Migratorias Neotropicales del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos (NMBCA, por sus siglas en inglés), ProAves ha llevado a cabo una serie de esfuerzos para proteger el hábitat de las aves que invernan en Colombia. Los fondos han ayudado a ProAves a comprar tierra para expandir su red de reservas privadas y estaciones de monitoreo de aves y a fortalecer sus ambiciosos programas de investigación y educación ambiental.

ProAves es dueña de 15 reservas de aves que comprenden un total de 16.600 hectáreas de áreas silvestres que van desde bosques nubosos andinos hasta bosques costeros en la isla caribeña de San Andrés. Estas zonas protegidas son áreas de descanso e invernación para muchas especies, desde orioles de Baltimore (Icterus galbula) hasta la reinita collareja (Wilsonia canadensis) y el pibí boreal (Contopus cooperi). ProAves hasta ha establecido reservas específicamente para proteger las especies migratorias cuyas poblaciones se han desplomado en décadas recientes, tales como la reinita cerúlea (Dendroica cerulea) y la reinita alidorada (Vermivora chrysoptera).

Quevedo explica que sin importar si una reserva es creada para proteger una especie migratoria o endémica, proporcionan refugio para muchas de ambas, además de otra vida silvestre amenazada. Cita el ejemplo de una subespecie de tororoi enano (Grallaricula nana hallsi) que fue descubierta en la Reserva de Aves de la Reinita Cerúlea, que fue creada para conservar esa especie. Los biólogos de ProAves han descubierto cuatro nuevas especies de aves y redescubierto cuatro especies que los científicos creían que estaban extintas.

Ave -- © Fundación ProAves - www.proaves.org

ProAves ha creado reservas específicamente para las especies endémicas como el amenazado paujil de pico azul (Crax alberti) y el loro orejiamarillo (Ognorhynchus icterotis), que alguna vez se creyó extinto en Colombia hasta que Quevedo lo redescubrió en 1998. Encontró como 80 de estos loros viviendo en un bosque aislado que estaba siendo gradualmente degradado por personas que cortaban las palmas de cera del quindio (Ceroxylon quindiuense) para vender las hojas, siempre en demanda por parte de las iglesias para el Domingo de Ramos. Con fondos de la NMBCA y organizaciones como la Fundación Loro Parque, ProAves compró tierras para establecer una reserva, que ahora es el hogar de aproximadamente 430 loros orejiamarillos, que anidan en las palmas de cera del quindio de lento crecimiento, el árbol nacional de Colombia.

En muchos casos, sin embargo, el importante hábitat de las aves fue destruido antes de que ProAves pudiera comprarlo. María Isabel Moreno, quien dirige el programa de aves migratorias de la Fundación, ha experimentado el impacto del avance de la frontera agrícola en Colombia durante sus cinco años con ProAves. "Al principio fue difícil. A veces regresábamos a áreas donde habíamos estado monitoreando aves el año anterior y el bosque ya no estaba", dice Moreno.

Quevedo explica que ProAves está registrando todas sus reservas para asegurar su permanencia. Dice que han identificado muchas áreas que son vitales para la supervivencia de las especies amenazadas, pero no han logrado recaudar suficientes fondos para comprar toda esa tierra. "Estamos contra el reloj, porque verdaderamente hay mucho que salvar y necesitamos muchos recursos para hacerlo".

Moreno señala que las evaluaciones ambientales de ProAves ayudaron a convencer al gobierno colombiano de crear dos nuevos parques nacionales. La investigación es una de las prioridades de la Fundación -- ha financiado más de 80 proyectos de investigación y hasta la fecha ha capacitado a más de 400 estudiantes de biología y conservación. ProAves tiene 36 estaciones de monitoreo de aves diseminadas por todo Colombia donde Moreno y sus colegas han anillado más de 60.000 aves y han registrado datos sobre más de 250.000.

Niños -- © Fundación ProAves - www.proaves.org

La otra prioridad de ProAves es la educación ambiental y la Fundación ha desarrollado y distribuido materiales a 422 escuelas, a menudo usando un aula móvil llamada el "autobús loro". La Fundación también ha promovido la formación de 240 grupos de "Amigos de las aves" y organizado celebraciones del Día Internacional de las Aves Migratorias. Como resultado de su ardua labor, ProAves ha llevado su mensaje de conservación a casi 80.000 personas en los últimos tres años.

De acuerdo con Sara Lara, Directora Ejecutiva de ProAves, este enfoque hacia la extensión comunitaria no sólo hace que la organización sea más efectiva, sino que ha ayudado a aumentar la seguridad de los biólogos y educadores que trabajan en áreas donde hay problemas de orden público. Explica que ProAves se involucra con las comunidades cercanas a las áreas que quiere conservar tan pronto como es posible y trabaja para mantener un perfil alto y una imagen positiva. "Obviamente es más difícil trabajar en Colombia. Se debe ser muy transparente y muy cuidadoso," dice Lara. "Una razón por la que ProAves ha sido tan exitosa es la relación que hemos establecido con las comunidades aledañas a nuestras reservas".

Lara dice que ProAves ha comenzado a involucrar a los propietarios de tierras en el establecimiento de servidumbres de conservación, que son eficientes en el costo de expandir el hábitat protegido y crear corredores biológicos. ProAves convenció a los gobiernos locales de otorgar incentivos fiscales sobre la propiedad de las servidumbres, que la Fundación monitorea para asegurar que los propietarios mantengan una cobertura boscosa. ProAves ha establecido las tres primeras servidumbres de conservación en Colombia y Lara dice que esperan tener 15 para finales del año 2009.

Quevedo explica que ProAves también está trabajando con los finqueros en actividades de restauración ambiental, las cuales cree que serán cada vez más importantes en Colombia. "Hemos demostrado que trabajando con las comunidades podemos lograr que la gente cuide mejor de sus recursos naturales", dice. El vivero de ProAves produce como 100.000 plántulas de árboles nativos por año que son entregados a estudiantes y agricultores para sembrar en las zonas de amortiguamiento.

Contactos: Sara Lara, María Isabel Moreno, y Alonso Quevedo, Fundación ProAves, Carrera 20 Nº 36-61, Bogotá D.C., Colombia. +57/1-3403229-3403261-2455134, fundacion@proaves.org, www.proaves.org.